El material fotográfico es el artículo más alquilado entre particulares en Internet

Es común oír hablar del alquiler de pisos, automóviles, películas, o bicicletas, pero ¿y la tecnología? Hasta hace poco tiempo, el alquiler de artículos tecnológicos se limitaba a la renta de material para eventos, como fiestas o conferencias. Sin embargo, el fenómeno de la economía colaborativa y el desarrollo de las nuevas tecnologías han propiciado que, en los últimos tiempos, el intercambio y el alquiler de dispositivos tecnológicos se hayan vuelto muy populares.

Según el estudio realizado por la plataforma de alquiler entre particulares, Relendo (www.relendo.com), las cámaras y el material fotográfico son los artículos más alquilados entre particulares por Internet, por delante de productos como la electrónica, material para eventos o las herramientas. En concreto, el 51% de los objetos que se alquilan a través de las plataformas de intercambio de productos online son material fotográfico, según este sitio de alquiler. Desde cámaras analógicas de diferentes marcas y modelos, pasando por objetivos con todo tipo de lentes, hasta accesorios como flashes, trípodes, Steadycam, etc.

Pero ¿por qué los recursos fotográficos se han convertido en el artículo estrella de alquiler? Por un lado, se trata de un artículo complejo, que exige conocer el material y las funcionalidades para hacer un buen uso él, independientemente del perfil del usuario. Tanto en el caso de un fotógrafo aficionado que se ha apuntado a un curso de fotografía pero que no tiene la cámara para practicar, o del usuario ocasional que la necesita de manera puntual para hacer un viaje o para una ocasión especial, como en el caso del fotógrafo profesional que requiere de material especializado para un proyecto concreto. Otra razón para alquilar una cámara o cualquier tipo de accesorio, es probar el producto antes de comprarlo para saber cuál es la mejor opción.

Por otra parte, el sector de la fotografía es un ámbito que está en constante evolución, en el que se producen constantes cambios e innovaciones en sus productos que, por lo general, son bastante caros. Según datos del mercado, el precio medio de una cámara réflex ronda los 700 euros, cuando se trata de un artículo que se puede alquilar a partir de 15 euros al día, lo que supone un ahorro muy importante para nuestros bolsillos.

Comprar una cámara de fotos no es como comprar unos alicates. Requiere una inversión muy importante y hay que valorar si nos compensa alquilarla dependiendo del uso que le vayamos a dar. Aplicaciones como la nuestra se convierten en un escaparate online en el que los usuarios pueden alquilar y compartir todo tipo de material fotográfico. Y en caso de que surja algún problema en la transacción, disponemos de un seguro que cubre todos los daños a los productos con un valor de hasta 3.000 Euros” afirma Dhiren Chatlani, Portavoz de Relendo.

Además, cualquiera que tenga dispositivos y aparatos de fotografía puede ponerlos en alquiler en las plataformas de intercambio online para obtener unos ingresos extra y rentabilizar la inversión que hizo en su momento.

Nuestra plataforma es además una comunidad de apasionados por la fotografía, que comparten sus experiencias, técnicas y proyectos y, donde los propios usuarios recomiendan y aconsejan según su experiencia alquilando y compartiendo sus productos”, concluyen desde Relendo.