Los genios del mañana tendrán que aprender inglés

El 95% de los contenidos de internet se encuentran en otros idiomas diferentes al español, lo que nos lleva en muchas ocasiones, a ignorar información que podría sernos de utilidad. De hecho, cuando realizamos una búsqueda en algún navegador nos encontramos que el hipervínculo en castellano está, como máximo, en el tercer lugar. Marieta Viedma, cofundadora de Monkimun, compañía que desarrolla aplicaciones de idiomas para niños, advierte que “nuestra lengua nos permite acceder tan solo al 5% del ‘big data’. Por lo que si desconocemos cualquier otra lengua que no sea el español la información que podemos obtener es mínima”.

Según W3techs, el 54.5% de los sitios web están en inglés, siendo este el idioma vehicular para los últimos avances y la información académica más relevante. “En la edición de 2001, la RAE incorporaba por primera vez en la historia 222 términos extranjeros, inscritos en su grafía original y, de ellos, el 71% procedían del inglés. Otros campos como la publicidad y el marketing han evidenciado también la confluencia hacia una lengua franca que tiene en el ámbito científico su mayor ejemplo al primar el inglés frente a otros idiomas”.

Desde 1996, se ha fomentado el aprendizaje del inglés en la educación con programas de colaboración y, en los últimos años, se ha impuesto la enseñanza bilingüe con la intención de que los alumnos sean capaces de desarrollar los conocimientos necesarios para desenvolverse en esta lengua de cara al futuro. Desde Monkimun entienden que cualquier niño o adolescente interesado por profesiones relacionadas con la ciencia, los avances tecnológicos o la investigación debe aprender inglés ya que “este idioma ha sustituido al alemán como lenguaje científico y al francés como lengua de la diplomacia”.

Educar en el autoaprendizaje

Los grandes genios se caracterizan por haber pasado gran parte de su tiempo cultivando sus conocimientos. En este sentido Viedma considera que “el talento no es un don, algo con lo que unos tengan la suerte de nacer y otros no, sino que es el resultado de un proceso que se inicia desde las edades más tempranas por medio del autoaprendizaje”. Por ello es fundamental que los niños y jóvenes puedan acceder a todo el conocimiento de la Red y no se queden sólo con el 5% de la información en castellano.

La enseñanza debe potenciar el aprendizaje de idiomas con la ayuda de padres y profesionales, valiéndose para ello de programas y aplicaciones desarrolladas por expertos y profesionales de la educación. Herramientas como Lingokids de Monkimun permiten que los niños aprendan inglés de manera natural a través del funcionamiento multimodal de la App (tocar y agitar), familiarizándose con el idioma tal y como lo harían si escucharan ese lenguaje todos los días. Viedma explica que “con Lingokids se logran dos objetivos: por una parte, el niño se expone a problemas que le obligan una y otra vez a inventar cómo resolverlos, ejercitando su talento de forma autodidacta. Al mismo tiempo aprende inglés, abriéndose puertas a un futuro prometedor”.

Competencias como la motivación, el autocontrol, la metacognición, las relaciones sociales, la resiliencia y la capacidad para enfrentarse a los problemas son las que marcan la diferencia según el Instituto de Educación de la Universidad de Londres. Viedma señala que “aprender inglés con Monkimun capacita al niño en estas habilidades, ayudando a los padres en la ardua tarea de formar a personas preparadas para entrar con éxito a la vida adulta”.