Los hogares cerrados por vacaciones gastaron una media de 31€ de luz en agosto

La factura de la luz es, entre otros, uno de los principales quebraderos de cabeza de las familias españolas. Según datos de FACUA,  la factura de la luz ha subido un 76% desde 2005. Pero, ¿qué pasa cuando toda una familia se va de vacaciones y el hogar permanece todo un mes cerrado? Que a final de ese mes seguimos haciendo frente a la factura de la luz y a pesar de no haber hecho prácticamente uso de la energía eléctrica, se siguen pagando cuantías considerables.

Según un estudio realizado por Mirubee, la app que permite a los usuarios controlar desde cualquier dispositivo el gasto energético diario de cada electrodoméstico en la vivienda y ahorrar en la factura de luz, los hogares españoles cerrados por vacaciones gastaron una media de 31,25€ de luz en agosto (impuestos incluidos). Si lo desglosamos, en torno al 60% de la factura, unos 18,86€ se pagaron de media en concepto de potencia contratada (aunque no se haya usado ni un Vatio o se corte la corriente al salir) y el 40% restante, unos 12,39€ en energía consumida o, mejor dicho, desperdiciada, ya que al no haber personas en casa no debería haber consumo o éste debería ser cercano a cero.

Para realizar este estudio, Mirubee ha analizado un centenar de hogares españoles que hacen uso de la plataforma y que en agosto permanecieron cerrados con motivo de las vacaciones familiares. De este análisis, se ha podido comprobar que la potencia media contratada es de 4,13KW y que durante el período de vacaciones el consumo energético medio fue de 2,52KWh. Una cifra muy inferior a los 8,82KWh que se suelen consumir de media en períodos no vacacionales, pero que sigue siendo elevada teniendo en cuenta que no hay nadie en casa.

Según los expertos de Mirubee, este alto consumo en vacaciones se encuentra en la nevera y en los aparatos en stand-by. Tal es así que, tras analizar estos hogares cerrados, se ha comprobado que un 80% del total de energía consumida correspondía a la nevera y a los dispositivos en modo espera, llegando en algunos casos a representar el 100% del consumo. Mientras que en temporadas no vacacionales el consumo de los mismos suele representar en torno al 30% del total.

Y es que el gasto generado por la nevera es tan importante, pues está siempre conectada, como el consumo de los aparatos en stand-by. Este último va más allá de los televisores u ordenadores, pues también consumen electricidad, aunque no se usen, los equipos de aire acondicionado, los transformadores que alimentan los focos halógenos y, en general, muchos de los aparatos que están siempre enchufados aunque no tengan un piloto rojo.

Según los responsables de Mirubee, “es importante concienciarse y adquirir una serie de hábitos para evitar así gasto innecesario y reducir de manera considerable la factura de la luz en esos momentos en los que hacemos una escapada o nos ausentamos unos días del hogar”. Para ello, plantean dos recomendaciones muy prácticas:

-          Desconectar la nevera o poner el termostato en la posición de menos frío posible.

-          En el cuadro eléctrico, cortar la corriente de todos los subcircuitos que se pueda, manteniendo conectados sólo los indispensables como pudiera ser el de la nevera. De esta manera evitamos el consumo de electricidad de cualquier otro aparato que esté enchufado, aunque esté apagado.