Continuando el análisis del informe de Forrester y aplicándolo al mercado español, hay una serie de argumentos con respecto al modelo de pago por contenidos que me parecen dignos de mención.
Exceptuando los grandes diarios nacionales el resto de diarios locales o con una segmentación geográfica concreta no son capaces de generar un volumen suficiente de suscriptores. Entre las principales razones para este gap está la diferencia en cuanto al acceso a la banda ancha, es decir en algunas provincias españolas el acceso al medio digital no está ni por asomo al mismo nivel que en las provincias con mayor población. Ya no es una cuestión solo de accesibilidad (¿Internet rural?) al medio sino también de volumen de población y costumbre de uso. En el caso de internet móvil, que podría ser una fórmula válida, tampoco es previsible que sectores de población de mayor edad y que hasta ahora han leído la prensa escrita cambien este medio impreso por uno digital (y menos móvil).
El target de compradores de prensa escrita ha aumentando progresivamente con los años, es decir no se ha conseguido que el público más joven adquiera el hábito de comprar prensa impresa por varias razones: Poder adquisitivo, hábito de lectura, abundancia de oferta digital e inmediatez de la información. Estamos ante una generación, quizás dos ya, en las que el medio impreso ya no posee la inmediatez necesaria para cubrir sus necesidades, como si lo puede hacer la televisión, internet o la radio. Es una generación acostumbrada a utilizar el medio digital y el móvil con asiduidad. Como comente en la anterior entrada, no todos los medios digitales decidirán migrar hacia el modelo de pago por contenidos haciendo que parte de la audiencia de los medios de pago migre hacia medios gratuitos.
Siguiendo con los datos proporcionados por Forrester, es más que probable que ese 80% de usuarios no dispuestos a pagar por el contenido en EEUU sea superior en España debido entre otras razones a la brecha digital existente. Esta brecha digital no está ligada al poder adquisitivo de los consumidores de medios impresos sino a la intención de uso del medio digital (Reticencia y desconfianza). Con respecto a perfiles más jóvenes, la falta de hábito de lectura y en parte el poder adquisitivo definirán su consumo de medios digitales en el futuro. Por otro lado, otro factor importante a tener en cuenta es la falta de fidelidad al medio digital, siendo capaces de cambiar sus gustos hacia otros que les resulten de mayor interés.
Tampoco ha habido por el momento ningún planteamiento que realmente haya dotado a las versiones digitales del valor añadido necesario (contenido exclusivo por ejemplo) para despertar en los usuarios esa necesidad, esto sumado a la abundancia de medios nativos gratuitos y a veces el comportamiento errático de las versiones digitales de medios convencionales nos ha llevado al actual panorama. En este último caso, influye fundamentalmente la falta de conocimiento en el desarrollo de productos digitales, la falta de estrategia de producto y una coherencia en el desarrollo tecnológico acorde al medio que tenga en cuenta todos los factores: Diseño de interface, SEO, usabilidad, etc.
En la última entrada sobre este tema me gustaría abordar algunas opciones al modelo de pago por contenido.
