Qué precio poner a una habitación en alquiler

Una de las cosas más difíciles a la hora de alquilar una vivienda es decidir su precio. Un problema que se complica si hablamos de alquilar por habitaciones ya que, en estos casos, no basta con dividir el valor total del piso entre el número de habitaciones. De hecho, desde Uniplaces.es, servicio de reserva de alojamiento para estudiantes, consideran que “poner el precio de esa manera es un error ya que, dentro de una vivienda, las habitaciones no suelen tener las mismas características por lo que es necesario valorar de manera independiente cada una de ellas”.

Según los últimos datos de la compañía, el precio medio de alquiler de una habitación en Madrid es de 558 euros, en Barcelona de 576 euros y, en Valencia, 382 euros. Unas cifras que “pueden servir como guía pero que hemos de tener en cuenta que sólo son orientativas”, explican desde Uniplaces. Así, con el objetivo de ayudar a los propietarios a conocer mejor el precio por el que deberían alquilar sus habitaciones, la compañía ha recogido los siguientes consejos:

El tamaño de la habitación. Esta es la característica que más valor aporta a una habitación ya que cuantos más metros tenga, mayor será el precio. Desde Uniplaces, señalan que, aproximadamente, el 60% del precio de la habitación dependerá de su tamaño y añaden que  la mayoría de las habitaciones que se anuncian en España son individuales por lo que la demanda de este tipo de habitación es muy alta y, por tanto, el precio puede incrementarse frente a otras habitaciones individuales de la vivienda.

Mobiliario. Los años que tienen los muebles de la habitación también determinan el valor del precio que un propietario debe cobrar por ella. Aproximadamente, debemos calcular que un 20% del precio final que pongamos a la habitación corresponderá al mobiliario. Desde Uniplaces, explican que podemos considerar que el mobiliario es nuevo si éste tiene una antigüedad inferior a cinco años y avisa de que en el caso de que los muebles tengan más años, el precio de la habitación puede devaluarse. En este caso, también hay que valorar qué muebles incluye la habitación como, por ejemplo, si cuenta con escritorio o estanterías.

Extras. ¿La habitación tiene ventana? ¿O balcón? ¿Cuenta con baño privado? ¿Dispone de televisión? ¿Cuántos enchufes tiene? A la hora de poner precio a una habitación hemos de tener en cuenta este tipo de detalles ya que son fundamentales para que el inquilino resida más cómodamente. De media, los extras suponen un 10% del valor que debemos darle a la habitación que queremos alquilar ya que, cuantos más tienen, más valor adquiere.

Ubicación de la habitación. Al igual que el barrio en el que se encuentra la vivienda es clave para ajustar el precio, el lugar de la vivienda en la que se sitúa la habitación también lo es. Así, si la habitación está al lado de un baño o da a un patio interior, ésta costará menos que otras habitaciones de la vivienda que den al exterior. En estos casos, el valor de la habitación supondrá, más o menos, un 10% del precio que decidamos ponerle.

Desde Uniplaces recomiendan a los propietarios poner precios diferentes a las habitaciones en base a las características de cada una de ellas “ya que los inquilinos sentirán que el precio que están pagando es más justo”.