Seis cementerios que deberías visitar si te gusta el necroturismo

Cada vez son más los viajeros que eligen como lugar de vacaciones destinos relacionados con la muerte como Hiroshima, Auschwitz o Salem. Una tendencia que bajo el nombre de tanatoturismo, va abriéndose paso poco a poco dentro del sector. Desde Musement, plataforma de reserva de actividades en destino a nivel mundial, explican que “aunque la muerte rodee estos lugares, la realidad es que es su valor histórico el que los convierte en zonas de peregrinaje para muchos viajeros”.

Dentro de este ámbito se encuentra el necroturismo, una modalidad en la que el viajero se centra en visitar camposantos. Para los amantes de este tipo de turismo, Musement ha recopilado seis cementerios imprescindibles que, al estar ubicados en algunas de las ciudades más visitadas, también pueden ser una buena oportunidad para aquellos viajeros que deseen iniciarse en esta ‘oscura’ tendencia.

Cementerio de Père Lachaise (París). Podemos considerar Père Lachaise, ubicado al este de París, como uno de los primeros destinos de necroturismo ya que fue el primer cementerio que impuso un código de conducta para sus visitantes después de que muchos fans de Jim Morrison tuvieran relaciones sexuales y tomasen drogas sobre su lápida. Actualmente, el cementerio cuenta con 70.000 tumbas, muchas de personajes ilustres como Edith Piaf y Maria Callas; los escritores, Oscar Wilde, Moliere, La Fontaine, Balzac, Colette, Gertrude Stein y Marcel Proust; los pintores, Eugene Delacroix, Modigliani y el compositor Frederic Chopin.

Cementerio de Arlington (Washington). Puede que sea uno de los cementerios más famosos del mundo ya que en él descansan los soldados norteamericanos fallecidos y donde se encuentra la tumba del presidente John F. Kennedy, su esposa Jacqueline, dos de sus hijos y su hermano, el senador Robert F. Kennedy. No obstante, en este lugar también se encuentra la ‘tumba más peligrosa del mundo’, ubicada en la sección 31 del cementerio y donde está enterrado Richard Leroy Mckinley, víctima de la explosión nuclear del reactor SL-1. El cuerpo absorbió tal cantidad de radiación que no puede trasladarse sin la aprobación de la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos.

Cementerio de San Luis (Nueva Orleans). Este cementerio, situado cerca del barrio francés de la ciudad, es una visita interesante para quienes busquen destinos relacionados con lo sobrenatural pues en él está enterrada la reina del vudú, Marie Laveau. Podrás identificar fácilmente su tumba ya que mucha gente pinta sobre ella el símbolo X, haciendo referencia a la vida y la muerte, y le entregan ofrendas. Los lunes suelen reunirse sus seguidores en torno a su tumba para hacer rituales.

Cementerio de La Almudena (Madrid). Con más de 120 hectáreas es el camposanto más importante de Madrid y uno de los más grandes de Europa. Los muros del cementerio acogen, hoy en día, el descanso de personajes ilustres como el Premio Nobel Vicente Aleixandre, Pío Baroja, Gregorio Marañón, Santiago Ramón y Cajal, Alfredo Di Stefano o Lola Flores. La historia más negra de La Almudena se sitúa durante la Guerra Civil Española cuando más de 2.500 personas fueron fusiladas en los muros del cementerio, entre ellos las Trece Rosas.

Cementerio de Highgate (Londres). Este cementerio londinense inaugurado en 1839 se caracteriza por su estilo victoriano. Tiene una intensa vegetación, senderos, avenidas, mausoleos y tumbas entre las que se encuentran las de Karl Marx, George Michael o el científico Michael Faraday. En torno a 1960 este cementerio fue origen de una leyenda urbana que decía que era visitado por un vampiro, lo que dio lugar a que aumentara su número de visitantes, cazadores de vampiros y espiritistas.

Hollywood Forever Cementery (Los Ángeles). En la ciudad de las estrellas encontramos varios cementerios que podemos visitar como Hollywood Forever, fundado en 1899. En él se pueden visitar las tumbas de Judy Garland, Cecile B. DeMille, Rodolfo Valentino, Mickey Rooney, Tyrone Power o Chris Cornell. Se trata, además, de un cementerio interactivo en el que se realizan proyecciones de películas y actuaciones musicales. Desde luego es un buen destino para adentrarse en este tipo de turismo porque si no te convence siempre puedes visitar los estudios de Paramount Pictures que están al final de la calle y que es una visita mucho más tradicional.